El Costa Rica Open Dance Fest 2026 confirmó su carácter internacional con la presencia de 11 países.
Entre las delegaciones internacionales que estuvieron presentes destacan Escuela Release Dance de México y Sarai Academy de Panamá, que por primera vez participaron en el Costa Rica Open Dance Fest, evento que cumplió 11 años de historia, con casi 2.000 bailarines y 150 academias.
MÉXICO: CUATRO AÑOS DE ESCUELA Y TERCER INTERNACIONAL. Desde Ciudad de México, específicamente del municipio de La Paz (Los Reyes Acaquilpan), en el límite entre la Capital y el Estado de México, llegó la delegación mexicana con 11 alumnas de su equipo representativo.
"Ha sido complicado entenderlo por lo mismo que es la primera vez, estamos corriendo como locos de un salón a otro, pero la experiencia es completamente diferente, es un concurso diferente a los que hemos ido. Ha estado muy caótico, pero nos la estamos pasando increíble", comentó Zeltzin Bautista, directora de la academia.
La escuela, que celebró en agosto su cuarto aniversario, tiene un riguroso proceso de selección. Los alumnos pasan por un periodo de convocatoria y entrenamiento de tres a seis meses, donde se evalúa no solo el nivel técnico, sino el compromiso de los niños y de los padres, y el trabajo bajo estrés competitivo.
"Entran en un periodo de prueba y luego las empezamos a incluir en nuestras coreografías. Nuestro objetivo es que las niñas nuevas alcancen a las que ya están", explicó.
Con formación profesional - su directora es recién egresada de la licenciatura en danza contemporánea - la academia ya suma experiencia internacional. Su primer evento fue en Colombia con solo cuatro niñas, el segundo en Cancún en 2025, y Costa Rica marca su tercero.
Más allá de las medallas, su meta es transformar la enseñanza de la danza en México.
"En México el ballet está muy posicionado como que es para gente que tiene dinero. Estamos intentando que todas las niñas tengan acceso. Nuestra meta es fomentar una danza sin lesiones", señaló la directora, quien compartió que hace un año fue operada de meniscos por una mala práctica. "En este mundo competitivo hay mucha exigencia y sobreentreno. Queremos que nuestros futuros bailarines lleguen lejos y sin lesiones".
Además también indicó como otro objetivo el poder llevar la danza a más personas. "Muchos no conocen por ejemplo la danza contemporánea y preguntan ¿pero qué es eso?. Entonces yo creo que eso es lo más difícil para nosotros, el tener que llevar la danza a todas esas personas que aún no la conocen", indicó.
La delegación llegó el jueves 24 de septiembre, participó en workshops el viernes y compitió sábado y domingo en jornadas de 12 horas. Parte del grupo regresa el lunes y otra martes, con un día libre para conocer un poco de Costa Rica.
PANAMÁ: SARAI ACADEMY Y SU SEGUNDA EXPERIENCIA INTERNACIONAL. Desde Aguadulce, provincia de Coclé, en el interior de Panamá, llegó Sarai Academy con 15 niñas acompañadas por sus padres de familia, en lo que es su primera vez en Costa Rica.
"Es la primera vez que venimos a Costa Rica, nos ha gustado mucho la experiencia, ha sido gratificante para las niñas, una experiencia inolvidable. Hay mucho nivel en Costa Rica y nos llevamos muchos recuerdos y mucha experiencia", comentó Sandra Otero, directora de la academia.
Sarai Academy también cumple cuatro años de fundación. Su matrícula regular es de 70 a 75 niñas, y cuenta con un grupo élite de competencia de 15 a 20 integrantes que las representa en competencias nacionales e internacionales. Esta es su segunda salida internacional, tras haber competido previamente en Bogotá.
Para la directora, el valor del Open va más allá de la competencia. "Recibimos retroalimentación en cada competencia, siempre aprendemos algo nuevo. La idea es ir subiendo cada vez el nivel, tener intercambios y que las niñas se fogueen con otras academias, que aprendan que todo tiene su tiempo, pero que tenemos que ir poco a poco subiendo de nivel", afirmó.
Sobre el panorama del baile en Panamá, considera que hay evolución, pero aún hay camino por recorrer: "Tenemos que seguir evolucionando, crecer como bailarines, aprender de diferentes experiencias, ya sea nacional e internacional".
"Me siento muy orgullosa de las niñas, han logrado muchos objetivos y hay cosas positivas que no me esperaba, que realmente me llenan de orgullo", finalizó.
La delegación panameña llegó el viernes directamente a los talleres y compitió sábado, y domingo en jornadas de 12 a 16 horas. Regresan este lunes, con la mañana de dicho día libre para recorrer y conocer la cultura costarricense.