Todos los adultos llevamos dentro ese niño que es motivo de recuerdos positivos o negativos.

Las palabras que usamos al comunicarnos con los niños pueden tener un impacto significativo en su desarrollo emocional, cognitivo y social. Cuando se les dicen insultos o palabras degradantes se está sembrando una semilla de duda en su corazón que deja dolor, inseguridad y hasta provocar comportamientos negativos como agresión, rebeldía o aislamiento.  

Según Álvaro Solano, director de la carrera de Psicología de la Universidad Fidélitas, las palabras ofensivas pueden herir profundamente a los niños y dejarles cicatrices emocionales a largo plazo o para toda la vida y crear barreras de comunicación hacia las personas con las que conviven. Por lo tanto, pueden sentirse no amados, inseguros o desarrollar problemas de autoestima y ser menos propensos a compartir sus pensamientos y sentimientos, agregó Solano.

Por el contrario, las palabras positivas de aliento y elogio pueden fortalecer la autoestima y la confianza de los niños, ayudándoles a desarrollar una imagen positiva de sí mismos y alimentarles la seguridad y confianza para que sean exitosos en sus actividades y metas, detalló el profesional en psicología.

Por lo tanto, es importante escuchar activamente a los niños, validar sus emociones, comunicarse de manera respetuosa y estar presentes con ellos emocionalmente. Siempre será clave fomentar un ambiente de apoyo y empatía que contribuye en gran medida al bienestar y desarrollo positivo de los niños, recalcó Solano.

El uso de palabras cariñosas y positivas fortalece el vínculo emocional entre padres e hijos, promoviendo relaciones saludables y seguras.

Algunos consejos para comunicarse con los niños:

- Preste mucha atención a lo que ellos dicen y demuéstreles interés genuino por sus pensamientos y sentimientos. Escuchar activamente fomenta la confianza y el entendimiento mutuo.

- Trate de comprender las emociones de sus hijos y valide sus sentimientos. Evite minimizar o desestimar lo que ellos sienten.  Haga a un lado los estereotipos machistas o feministas.

- Elogie los esfuerzos y logros de los niños con palabras positivas y específicas. Evite las críticas destructivas.

- Es importante establecer reglas y límites pero de manera respetuosa y explicativa. Esto los ayuda a entender por qué se establecen ciertas normas.

- Nunca utilice palabras hirientes o despectivas, por el contrario, utilice la comunicación y acercamiento con ellos para comunicarles sus preocupaciones de manera constructiva.

- En situaciones de conflicto, trate de mantener la calma y utilice un tono de voz tranquilo. Los niños aprenden a manejar sus emociones observando cómo lo hacen los adultos.

- Abra la comunicación para que los niños sientan la confianza de expresar sus pensamientos y hacer preguntas sin temores.

- Ayude a los niños a desarrollar habilidades de afrontamiento y resiliencia para que aprendan a enfrentar los desafíos de la vida

En el Día del Niño, es fundamental recordar que cada niño merece un entorno seguro y estimulante donde puedan crecer, aprender y desarrollarse de manera saludable.  A esto le agregamos la importancia de promover el bienestar integral y crear un mundo donde se respeten y protejan sus derechos y necesidades, enfatizó Álvaro Solano.

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